Regresar al  índice

 

  

7. El Poder Negativo

 

 

En Sant Mat se menciona frecuentemente el Poder Negativo. Ahora nos encontramos en posición de explicar exactamente lo que se expresa con ese término. Se refiere a esa individualidad de la Gran Jerarquía que ocupa el lugar de Creador y Gobernador inmediato al polo negativo de la creación. No es el inferior de la jerarquía. Hay muchos subordinados bajo él: es superior a todos los poderes negativos. Los demás pueden ser denominados agentes o subordinados suyos. Llevan a cabo sus órdenes, del mismo modo que él cumple las órdenes de sus superiores. Su nombre es Kal Niranjan y su cuartel general se encuentra en la cima de "Triloki", comúnmente llamado los Tres Mundos, esto es, el universo físico, Pind, El mundo astral, Anda, y el mundo causal, Trikuti o Brahm Lok, el cual es la parte inferior de Brahmand.


Estas tres grandes subdivisiones de la creación constituían la creación entera, en las mentes de los antiguos rishis. Más allá de ellas, no conocían nada. Kal Niranjan era considerado entonces como el Dios supremo de toda la creación. Pero para los Santos es el Poder Negativo, llamado así por estar en el polo negativo de la creación, con muchas regiones por encima suya. Solamente los Santos, situados en posiciones superiores, saben que ocupa un puesto subordinado en la Gran Jerarquía.


En contraste con este Poder Negativo, los Santos hablan de Sat Purush como del Poder Positivo. Éste gobierna la creación entera, desde el extremo positivo de la totalidad de universo de universos. Aún cuando él mismo no es la más elevada de todas las manifestaciones del Supremo, los Santos lo consideran, sin embargo, como nuestro Creador y Padre Supremo. Es, de hecho, Padre y Creador nuestro. Es muy significativo el hecho de que no pueda crear almas ningún miembro de la Gran Jerarquía bajo él. Tienen poderes creativos para todo lo demás, pero no pueden crear un alma ni destruirla. La suprema energía creativa alcanza en Sat Purush su manifestación más perfecta, por vez primera en todo Sat Desh. Agam Purush y Alakh Purush están tan cerca del Universal y hay tan poca diferencia entre ellos, que generalmente se considera a Sat Purush como la primera expresión, real o completa, del Ser Supremo. Se manifiesta como el poder ejecutivo supremo de la creación entera. Su región, Sach Khand, puede entenderse, de este modo, como el Centro de Gobierno de todo el sistema de universos.


En realidad, Sat Purush es el Supremo, que ha tomado forma y establecido su trono de Rey de reyes a la entrada de la región Suprema. Es el Señor Soberano con quien tienen que tratar más los Santos al ejecutar su sagrada misión de llevar a las almas de regreso a su mansión final. Todos los subordinados le rinden homenaje y reciben órdenes suyas. Es el Gran Padre, el Supremo Guru, el Dador de Luz de todos los Santos. Debemos retornar a Él si hemos de regresar algún día a nuestro hogar original. Es nuestro verdadero "Padre Celestial". Es nuestro Dios. Podemos honrar y amar a todos los dioses, señores o gobernantes que están bajo Él, pero nuestra devoción suprema pertenece a Sat Purush, porque es el verdadero Señor Dios de todos los mundos existentes. Alakh Purush y Agam Purush, el Invisible y el Universal, son tan extremadamente incomprensibles, tan inimaginables e impersonales, que no podemos aproximarnos a ellos ni siquiera con el pensamiento. Pero Sat Purush permanece entre la Luz Infinita y el universo creado; de modo que, con el tiempo, cuando hayamos quedado libres de toda imperfección, podremos aproximarnos a Él como Padre nuestro, verle con nuestros ojos glorificados y recibir su bondadosa bienvenida de vuelta al hogar.


En el ínterin, mientras estemos en esta oscura región de la materia, tenemos que tratar con el Poder Negativo. Tenemos que enfrentarnos a él en nuestro esfuerzo por liberarnos espiritualmente. Su deber es tratar de retenernos aquí, mientras que el nuestro es tratar de escapar. El resultado es una lucha que nos purifica, nos fortalece y nos hace aptos para el viaje hacia nuestro hogar. Esta eterna batalla, esta lucha en un cieno de penas, sangre y lamentos del corazón, es un designio del Creador para purificarnos, limpiarnos y dejarnos listos para nuestra ascensión al hogar. No nos descorazonemos nunca. Todo ello está determinado por el Padre en beneficio nuestro. Es algo similar a cuando va alguien a un gimnasio a hacer ejercicio. Si nos enfrentamos a estas dificultades con el ánimo adecuado, obtendremos un enorme beneficio. Dolor y lucha tienen el sentido de purificarnos e inspirar en nosotros un anhelo de elevarnos por encima de las regiones del dolor y la sombra.


En la actualidad somos huéspedes en el país del Poder Negativo y nuestro deber primordial es encontrar el camino de regreso a nuestro propio hogar. Mientras estamos aquí, nos hallamos sujetos a las leyes de este país. Cuando hablamos de las leyes
de la Naturaleza nos referimos a estas leyes del Poder Negativo. Éste es el autor de las leyes naturales, tal como las conocemos, puesto que es creador y señor del universo físico. Es el Dios de prácticamente todas las religiones. Nadie, salvo los Santos y sus discípulos, conoce a ningún otro Dios. Sin embargo, este Poder Negativo, tan exaltado y adorado universalmente como supremo Señor Dios, es de hecho sólo un poder subordinado en la Gran Jerarquía del Universo. Es el Poder Negativo y, como tal, ha de tener algunas cualidades negativas. Por supuesto que, si se le compara con el hombre, es mucho más excelso, lleno de luz, bondad, sabiduría y poder. Solamente cuando se le compara con el Poder Positivo se pone de manifiesto que su luz es mucho menor. Podemos encontrar en este hecho el origen de lo que llamamos el mal, puesto que el mal es únicamente menos bien. Este problema se discutirá más ampliamente en el Capítulo Siete, Sección 10.


Subordinados al Gran Poder Negativo hay otros tres poderes, cuyos nombres deben mencionarse aquí: la famosa trinidad hindú, Brahma, Vishnú y Shiva. Se les llama hijos de Kal Niranjan. Las culturas orientales explican ciertas verdades abstractas en términos de relaciones humanas con el fin de hacerlos que se entiendan de manera más fácil. Así es que se dice que estos tres son hijos de Brahm, cuyo otro nombre es Kal Niranjan. La contraparte femenina de Kal Niranjan es Shakti que, de hecho, representa otra corriente creativa. De la unión de estas dos grandes corrientes fluyen tres subordinadas en los mundos inferiores, a las que se atribuye la creación de todos ellos. Las tres se convirtieron en creadores, señores y gobernadores de los mundos inferiores, bajo el mando de su padre, Niranjan y su madre Shakti. Se dice que están más directamente supervisados por su padre.


De hecho, las tres representan las corrientes creativas. Llevan los impulsos creativos de los grandes poderes superiores. Pero han recibido estos nombres individuales como si fueran personas. Es bueno recordar que todas las corrientes creativas pueden llegar a personificarse, es decir, a tomar forma individual y asumir deberes individuales. Ahora bien, en general han sido
aceptadas como la trinidad de dioses Hindúes, siendo los que comúnmente se conocen en su Panteón. Los adoran millones de personas, a pesar de su posición subordinada. Cada uno de ellos ejecuta una determinada función en la tarea de llevar adelante el mundo, produciendo cuerpos humanos y cuidando de que esos cuerpos se sigan manteniendo. Son agentes del Poder Supremo, al servicio de la humanidad. No son dioses a los que se deba adorar. ¿Quién adoraría a sus siervos? Son subordinados de la Gran Jerarquía, pero cada uno de ellos tiene ciertos poderes y prerrogativas, siendo todopoderoso dentro de su propia esfera. Se comportan de acuerdo con leyes y reglas definidas que les han sido proporcionados para su gobierno. Éstas, repetimos, son leyes de la Naturaleza. Brahma, Vishnú y Shiva pueden considerarse como sirvientes del Poder Negativo o como su comité de trabajo. Cumplen con su mandato en todos los aspectos, cada uno en su propio departamento.


Más abajo aún que estos tres hay otra corriente o dios, o poder, que también es una de las fuerzas que ayudan a llevar a cabo la administración del universo físico. Se llama Ganesh. Está prácticamente al pie de la lista de subordinados cuya ocupación es servir a la humanidad y llevar adelante el funcionamiento de este mundo. En las regiones sutiles inmediatas al mundo hay una gran cantidad de seres llamados devas, devtas, espíritus, etc. Generalmente se les da el nombre de "ángeles". Son seres algo más elevados que el hombre común y ayudan sirviendo a los humanos de muchos modos. Tienen grandes poderes y la mejor disposición de ayudar a la gente que vive en armonía con ellos.


Por último, está la humanidad misma, en el último peldaño de la Gran Jerarquía. Si el hombre trabaja en armonía con todos esos poderes que están sobre él, recibirá su ayuda con seguridad y se elevará finalmente hasta una posición en la que encontrará un Maestro y logrará a continuación el regreso final a su hogar.


Puede decirse, enfáticamente, que, entre el hombre y todos esos seres excelsos que componen la Gran Jerarquía, no hay ninguna diferencia en calidad; es decir, en el carácter esencial del alma. Hay solamente una diferencia de grado, una diferencia en la plenitud de sus dones. Las cualidades fundamentales del espíritu son sabiduría, poder y amor. Mientras más grande sea la medida en que las posea un alma, mayor es su rango en la Gran Jerarquía.
 


 

 

 

 

 

 

 

Capítulo Seis

 

 

ANÁLISIS DEL HOMBRE SICOLOGÍA DE LOS MAESTROS
 

 

 

 

 

1. La Sicología Que Es Antigua Y Moderna

 

 

Con objeto de discutir de manera inteligible algunas de las más importantes enseñanzas de los Maestros es necesario ofrecer, al menos, un breve resumen de su sicología. Hacemos la advertencia de que lo que nosotros llamamos sicología no es lo que se ha designado con este término en las escuelas modernas. La palabra, tal como se usa en esta obra, incluye la ciencia de la mente y del alma y lo que son ambas en estructura y funciones fundamentales y la relación que hay entre ellas, así como sus reacciones bajo condiciones experimentales.


La sicología de los Maestros es, a la vez, la más antigua y la más moderna conocida. Es la más antigua porque sus puntos principales han sido conocidos y enseñados por los Maestros desde que empezaron a instruir a sus estudiantes en este planeta. Hace tanto tiempo de eso que ningún historiador ha tratado siquiera de encontrar el rastro. Ya era antigua siglos antes de que se oyera hablar de los Vedas. Y estos aparecieron cuando se oscurecieron y corrompieron las enseñanzas puras de los Maestros. Ya era antigua cuando los sabios chinos comenzaron a especular sobre lo abstracto y lo desconocido, lo oculto y lo místico. Era antigua antes de que el gran cataclismo cambiara la faz de los continentes y elevara los Himalayas a su altura actual. Ya era antigua cuando el primer imperio conocido, que se remonta hasta Sat Yuga, la Edad de Oro, levantó su civilización en la gran meseta que es ahora el Tíbet y el desierto de Gobi. Ya era antigua antes de que se hablara el Sánscrito en ese imperio central de civilización prehistórica; porque el sistema de los Maestros ha presenciado la decadencia del Sánscrito y el declive simultáneo de todas las civilizaciones conocidas.


Debe recordarse que la maestría no es un producto de la civilización moderna. Ha sido el factor principal en la aparición de todas las civilizaciones, incluyendo la moderna. Los Maestros han existido en este mundo desde hace millones de años y el sistema ahora manifestado en este libro ha sido enseñado por los Maestros a sus discípulos igualmente desde hace millones de años. Durante las épocas prehistóricas, mientras iba en decadencia la mayoría de la raza, descendiendo hacia lo que llamamos ahora salvajismo primitivo, los Maestros sostuvieron siempre en alto la antorcha de la Verdad espiritual, señalando el Camino a todos cuantos tuvieran ojos para verlo. Los Maestros enseñaron esta sicología, a la vez antigua y moderna, a todo aquél que les escuchara en toda época, dando al mismo tiempo un conocimiento exacto del yoga de la Corriente Audible de la Vida.


La sicología de los Maestros es también nueva porque, hasta la fecha, casi ningún erudito de Europa o América ha oído nunca hablar de ella. No se ha abierto camino en ninguna de las escuelas modernas ni en ningún libro que merezca crédito. Hasta el presente, pocos representantes de nuestros pueblos han vivido con un Gran Maestro tiempo suficiente para aprender su ciencia o escribir un libro. Éste puede ser uno de los primeros intentos en toda la historia de dar a conocer esta ciencia a Occidente por un Occidental. Apenas si se ha oído hablar de las enseñanzas de los Maestros en Occidente.
 

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que ésta no es otra manifestación de filosofía Vedanta. No es más Vedántica que Islámica o Cristiana. La ciencia verdadera de los Maestros, como se plantea en este libro, no debe confundirse nunca con los diferentes sistemas, filosofías o religiones Hindúes. No es ninguno de ellos. Este escritor fue acusado una vez de "haberse vuelto loco por una religión Hindú". Pero no es una religión. Las filosofías Hindúes tienen muchas características comunes con Sant Mat, pero los elementos más esenciales de esta ciencia son únicos y no muy conocidos, ni siquiera en la India, por la gran mayoría de sus eruditos. Esto es debido a que los pundits Hindúes han estado tan preocupados con sus sistemas de aprendizaje que nunca se han tomado la molestia de investigar la verdadera ciencia de los Maestros. El conocimiento se contenta muchas veces con su propia luz.


¿Qué es entonces la sicología de los Maestros? Esto casi equivale a preguntar qué es el hombre mismo. Porque, a fin de contestar esa pregunta, es preciso analizar primero al hombre. A pesar de la frecuente cita de Pope de que el más importante estudio de la humanidad es el hombre. ¡Qué asombrosamente poco sabe el hombre de sí mismo! El más grande conjunto de disertaciones sicológicas modernas se basa en los fenómenos de la conciencia humana, tal como se manifiestan en la vida diaria o en el laboratorio. Apenas si intentan analizar al hombre mismo. No hay que culparles por ello, puesto que no están equipados para esa tarea; además, no creen que esté al alcance de la ciencia un conocimiento completo de la constitución del hombre: No saben nada de los Maestros o de su ciencia. Ciertamente, es dudoso que los sicólogos tengan facilidades para hacer dicho análisis. No tienen ni las facilidades ni el método..(*)
(*)Desde 1930 el campo de la sicología ha variado extensamente, desde los sistemas mecanicistas y behavioristas a un enfoque humanístico más rico cuyo enfoque llevará a una mayor comprensión de la conciencia humana. En el análisis final, únicamente el Maestro Viviente puede llevar al individuo a la autorrealización.

En los últimos años se ha puesto mucho énfasis en el sicoanálisis. Demasiado, según pensamos nosotros. ¿Qué medios tienen para un análisis genuino de la sique? Se han escrito muchos libros sobre el sicoanálisis, lo cual suena muy profundo. Todos intentan explicar los fenómenos mentales en términos de física y fisiología, como el caos de la sicología fisiológica de MacDougall y otros. Se han hecho grandes y penosos esfuerzos para catalogar las reacciones mentales hacia ciertos estímulos y establecer las relaciones entre cada una de esas reacciones y todas las demás. En este terreno más o menos fructífero crecieron los postulados del Dr. Sigmund Freud, sobre los cuales se fundó la llamada ciencia del "Sicoanálisis", un sistema en otro tiempo tan popular, pero que parece haber comenzado ya su decadencia.


Y, así, el sicólogo sigue estudiando estos fenómenos, pero ni siquiera ha tocado los factores más importantes de la constitución del hombre. Como se dijo antes, no debe culpársele por ello, puesto que no tiene las facilidades para hacer dicho estudio y dichos análisis. Al escribir esto, creemos que no hay un sólo sicólogo Occidental notable vivo que pueda hablar con certeza de un conocimiento real de que el hombre tenga mente o alma, aparte de su cuerpo.


Mientras el hombre vive podemos examinar, recopilar y estudiar sus fenómenos. Cuando muere, el científico lo pone sobre una mesa, toma en su mano los instrumentos de disección y ¿qué encuentra?. Ni mente, ni alma, ni conciencia alguna. Ninguna respuesta a sus instrumentos. Halla solamente una cosa inerte, un manojo de músculos y huesos, de sesos y tejidos nerviosos, los cuales no le dan ninguna respuesta a sus aparatos técnicos. El científico sale de su laboratorio confuso y abatido. ¿Qué ha sido de su hombre, de ese ser que ayer pensaba, esperaba, amaba y que luego murió? Ciertamente no es eso que yace ahí sobre la mesa, que puede cortar con el cuchillo, eso que puede seccionar y colocar en su microscopio. Con seguridad que el hombre no es esa cosa inerte que envuelves en una mortaja y bajas a la tumba para convertirse en comida de gusanos. ¡Indiscutiblemente no es eso!
 

 

 

 

 

 

 

 

 2. ¿Qué Es Realmente Un Hombre?

 

¿Cuáles son las partes componentes de un hombre auténtico? La respuesta a esta preguntan no se encontrará jamás en vuestros laboratorios. Tampoco hallaréis en el sicoplasma la base real o la génesis de la conciencia. La triste realidad es que la sicología moderna no sabe nada de lo que es el hombre auténtico y ni siquiera pretende tener ese conocimiento. Reconozcámosles ese mérito. No debe culparse a la sicología por sus limitaciones. No podemos acusar a un bebé por no poder caminar. La ciencia ha luchado heroicamente por lograr su escaso patrimonio y no podemos negar que ha conseguido muchas cosas apreciables. Es una lástima, sin embargo, que su conocimiento actual no alcance un cierto valor práctico. Ofrezcamos nuestro agradecimiento a sus incansables trabajadores. Tampoco podemos culpar a la sicología por su fallo en resolver los problemas más importantes de su propia ciencia. No podría hacerlo. No lo podrá hacer nunca. Está trabajando con demasiados inconvenientes. Estos problemas no pueden resolverse jamás con los métodos de las escuelas. Tiene que acudir finalmente a los Maestros para que le ayuden.


¿Quién puede resolver el misterio? ¿Quién puede decirnos con certeza lo que es exactamente el hombre o su más íntima constitución y sus partes componentes? ¿Cuándo se asombrará el mundo con la noticia de que la mente y el alma del hombre han sido aisladas y demostradas como realidades fundamentales, que debe reconocer la ciencia de ahí en adelante? Mucho tememos que esa noticia todavía esté distante en el futuro.


Pero hay hombres, hoy en día, que pueden decir exactamente lo que es el hombre y cada uno de los aspectos de su ser. Hay solamente una clase de hombres en el mundo que estén capacitados para darnos esa información y la clase científica no los conoce. Son los grandes Maestros. Éstos son los súper científicos. ¿Cómo es que saben mucho más que las escuelas, las grandes escuelas de la era moderna? Porque solamente ellos están" capacitados para separarse del cuerpo físico, contemplarse a sí mismos separados de ese cuerpo y, por último, aislarse de la mente y mirarse como espíritus puros. Pueden contemplar y estudiar, entonces, desde su elevada perspectiva, todos los fenómenos de sus propias vidas, así como los de las vidas de los demás. De esa manera, pueden observar el comportamiento de los cuerpos, de las mentes y, luego, del espíritu puro, despojado de cuanto lo cubre.


Los Maestros están capacitados para hacer todo esto con plena conciencia y pueden informar de sus hallazgos y hacer una recopilación. Realmente pueden ver sus propias mentes y las mentes de otros y observan su comportamiento. Este proceso, estrictamente científico, puede llevarse a cabo bajo las más rígidas condiciones de prueba y repetirse tan a menudo como se desee y por cuantas personas estén aptas para el experimento. Sus descubrimientos son exactamente iguales en todos los casos, cuando se hacen bajo las mismas condiciones. Ciertamente, los Maestros son los únicos científicos o sicólogos competentes. Solamente ellos abarcan la totalidad del campo de la ciencia y nada escapa jamás a su escrutinio.


La misma palabra sicología, tomada del griego, psyche, significa "ciencia del alma". Ese fue, con seguridad, el significado que le adjudicaron los antiguos Maestros Griegos. Pero los científicos modernos la han convertido casi exclusivamente en un estudio de la mente y, aún en eso, se han limitado prácticamente a los fenómenos sico-fisiológicos. Nunca saben si están tratando con reacciones químico-fisiológicas del cerebro y de los tejidos nerviosos o con algo que es independiente del cerebro y de los nervios. Ningún fisiólogo puede decirte, con seguridad, lo que es un pensamiento. En cambio, los Maestros lo saben, porque pueden ver los pensamientos y observarlos formarse y desaparecer. Las reacciones mentales, bajo toda clase de estímulos, son tan visibles para los Maestros como las reacciones físicas lo son para otros científicos. Finalmente, los Maestros pueden desprenderse incluso de la mente y observarse a sí mismos y a otros como espíritu puro. Solamente entonces obtiene el Maestro un conocimiento perfecto del hombre. Cuando se observa realmente a sí mismo únicamente como espíritu, libre de todo cuanto le cubre incluyendo a la mente, sabe que es esencialmente espíritu y que la mente y todos los cuerpos son únicamente instrumentos, vestiduras que se necesitan sólo para ponerse en contacto con la materia en las regiones materiales.


Formulemos ahora algunas de las observaciones de los Maestros concernientes a la constitución real del hombre. Al hacerlo, invitamos a los sicólogos a entrar en el laboratorio de los Maestros y hacer los experimentos por sí mismos. Lo mejor para ellos sería que se acercaran con el mismo ánimo que el gran científico Alexander Agassiz, que dijo:


Que el científico estudioso se detenga ante los hechos como un niño e inquiera sobre ellos.


Es inútil acudir a los grandes Maestros si no se viene con ese ánimo.


 


 

 

 

 

 

 

 3. Las Diversas Partes Del Hombre

 

Comenzando por el estrato inferior, podemos decir que, antes que nada, el hombre es un animal. Es un cuerpo físico, llamado en sánscrito Sthul Sharir. Hasta ahí no habrá quien lo discuta, excepto tal vez los que niegan la existencia de toda materia. De cualquier modo, todos sabemos que tenemos algo que llamamos cuerpo, que algunas veces se lastima o enferma y que, finalmente, muere y regresa a la tierra.


Hay otro hombre a continuación, dentro de este hombre físico. Un cuerpo mucho más fino llamado por los Maestros Shukhsham Sharir o "cuerpo sutil", Nuri Sarup o "cuerpo ligero". Generalmente es denominado cuerpo astral por los occientales que poseen algún conocimiento de la cuestión. Se le llama así porque, cuando se ve, parece centellear con millones de chispas de pequeñas partículas semejantes al polvo de estrellas. Es mucho más ligero y fino que el cuerpo físico. Todas las personas poseen este cuerpo y lo usan aquí y ahora, aunque puedan estar inconscientes de ello; y, por medio de este cuerpo más fino, la mente y el alma pueden ponerse en contacto con el cuerpo físico y el mundo exterior. Este cuerpo más fino toma forma en armonía con el carácter del individuo. En el plano donde opera el cuerpo astral no es posible el engaño. Cada uno se ve tal como es. Este cuerpo astral tiene cinco sentidos, lo mismo que el cuerpo físico. Cuando éste muere, queda aquel cuerpo más fino, como instrumento de expresión en ese plano de vida superior.


Dentro del cuerpo astral, pero diferente del mismo, hay todavía otro cuerpo, mucho más fino y sutil que aquél. Los Maestros lo llaman el Karan Sharir, que significa "cuerpo causal", así denominado porque es la verdadera causa o semilla de cuanto pasará en la vida de ese individuo. También se designa como Bij Sharir, que quiere decir "cuerpo semilla". Este cuerpo es mucho más fino que el astral, como el astral es más fino que el físico. Puede dividirse en dos o más estratos, cada uno de los cuales recibe un nombre distinto. Algunas veces es llamado cuerpo mental. Puede considerársele como una porción de la mente misma y hace las veces de una especie de forro alrededor del alma, siendo muy sensible a las impresiones de ésta. Su función es recibir y transmitir impresiones entre la mente y el alma, por un lado y entre la mente y el cuerpo astral por el otro.


En este cuerpo queda perfectamente consignada cada experiencia del individuo a todo lo largo de las incontables edades de su existencia. El carácter se forma de todas esas experiencias y de él resultan todas las acciones. Si se es capaz de leer esos registros, como pueden el Maestro y otros muchos, es posible ver exactamente lo que ha hecho ese hombre o lo que le ha sucedido durante todo su pasado, así como lo que hará en el futuro. Todo está ahí: el futuro en forma de semilla, el pasado en historia visible.


El Karan Sharir es el instrumento de acción más alto y fino del hombre, exceptuando su mente, y no es fácil diferenciar este cuerpo de la mente, puesto que ambos son parte de la misma cosa. El alma se pone en contacto, a través de este cuerpo, con todos los niveles inferiores de la vida, actuando a través de cuerpos inferiores aún, como dijimos anteriormente. Ambos salieron de la Mente Universal y le pertenecen; y ambos deben regresar finalmente a la Mente Universal. Los dos poseen vibraciones extremadamente altas, están llenos de luz y dotados de gran poder. Sin embargo, esas dotes proceden del alma.


La mente es la cuarta unidad en la construcción del hombre. Ya hemos dicho que está tan íntimamente relacionada con el Karan Sharir que no es fácil distinguirlos. Para aclarar este pensamiento, supongamos que la mente es algo más fina que el Karan Sharir más sutil y más cercana al alma misma. También está dotada de poderes mucho más grandes, a causa de su relación más estrecha con el alma.


Mientras estemos en las regiones materiales tenemos que retener la mente y el Karan Sharir. Si nos hemos de manifestar en los planos astrales, también tenemos que disponer de ambos, el Karan Sharir y el Sukhsham Sharir, el causal y el astral. Si nos vamos a manifestar en el plano físico, debemos tener los tres instrumentos antes mencionados. Finalmente, cuando un individuo se eleva del físico al astral, luego al causal y, por último, deja el causal en su viaje ascendente, descarta los tres instrumentos, puesto que ya no los necesita. Cuando alcanza la región inmediata superior al plano causal, se encuentra libre de todo instrumento y se contempla a sí mismo. Entonces lo sabe todo, goza de todas las cosas por percepción directa, sin instrumentos de comunicación ni intermediarios. Esa región es conocida por los Maestros como Daswan Dwar.


Tal vez sea difícil para nosotros entender cómo puede una persona descartar su mente y todavía saber algo. Esto es debido a que nos hemos acostumbrado a considerar la mente como el instrumento del conocimiento, pero en realidad no es la mente la que sabe. La mente por sí sola es tan incapaz de saber algo como lo es un automóvil. Pero es un buen instrumento cuando lo usa el alma para ponerse en contacto con objetos que se pretenden conocer en los planos materiales. Empero, únicamente el alma obtiene el conocimiento real. Por esta razón, cuando el alma se eleva hasta Daswan Dwar y más arriba, no necesita de la mente ni de ninguno de sus cuerpos materiales. Sabe, como se dijo anteriormente, por percepción directa. Se abre ante ella la totalidad del conocimiento, sin ninguna clase de instrumentos.


La mente misma está algunas veces dividida en diferentes secciones, de acuerdo con el plano en el que esté operando. El Nijmanas, "mente interior", lleva dentro de sí las semillas de todas las acciones. Lleva los sanskaras, es decir, las impresiones de todas las vidas pasadas. Algunas veces hablamos de la mente causal, la mente Sukhsham, y de la mente física, de acuerdo con la región o plano sobre el que esté funcionando, pero hacemos esta distinción sólo por conveniencia. En la siguiente sección se hará un examen más detallado de la mente.


Por último, llegamos al hombre auténtico: alma o espíritu. Estos dos términos se usan como sinónimos. Éste es su centro mismo y la quinta unidad en la estructura del ser que llamamos hombre, tal como le vemos en esta vida. Recuerda que tiene esos cinco elementos mientras viva aquí y ahora. Pero se desprende de las unidades inferiores, que son sólo instrumentos, al avanzar hacia las alturas. Esto es debido a que no le sirven en los planos superiores, puesto que cada uno de los instrumentos sólo es apropiado para expresarse en un plano de vida específico.


El alma es el verdadero hombre, el Arman o, como otros prefieren llamarla, el Purush. El alma individual es una chispa de la Luz Infinita, una gota del océano del Ser. Como tal, son una misma cosa en sustancia y cualidades. En el alma residen toda conciencia y todo poder. Cuanto está por debajo del alma es inconsciente, automático y mecánico en su acción, aún la mente misma. Incluso la más humilde planta o el más pequeño insecto vive y cumple con sus actividades en virtud del espíritu, la minúscula chispa de espíritu que le da el ser. El resto del hombre es trascendido o descartado por el mismo al elevarse en su vuelo hacia la libertad perfecta.


Si no fuera porque el alma está confinada temporalmente en estas regiones materiales, no se necesitaría ninguno de estos instrumentos: de estos cuerpos y de la mente. Debido a su extremada finura, el espíritu no puede ponerse en contacto con estos mundos más burdos sin un instrumento intermediario. De ahí que se vea obligado a cubrirse con algo que le sirva de medio de contacto. Por esta misma razón, el Ser Supremo no puede manifestarse a Sí mismo, no puede mostrarse en estos mundos materiales o aparecer ante los hombres y darles instrucciones. En todos los casos se necesita un cuerpo material. Una vez más, ésta es la razón por la que es necesario un Guru vivo y encarnado. Es la única manera en que puede manifestarse el Supremo al hombre en este plano.


Un alma es un alma, no importa que sea alto o bajo su nivel. Éste se mide generalmente por sus instrumentos, en especial la mente . En cualquier caso, el alma es un derivado del Ser Supremo, idéntica en sustancia. Los Maestros nos dicen que el Universo entero está lleno de almas. No hay ningún lugar vacío donde no las haya. Algunas tienen mentes y cuerpos mejores que otras. En otros aspectos, no hay diferencia entre la amiba y el hombre, entre un insecto y un sabio. Este hecho aclara el significado que tienen las enseñanzas de los Maestros con respecto a la transmigración. La metempsicosis no es fácil para la mente occidental pero, cuando se estudia cuidadosamente, no sólo es una explicación razonable de muchos de los misterios, sino que ofrece un espectáculo hermosísimo.


En mi jardín contemplo plantas, frutos y flores. En ese jardín hay millones de preciosas almas, afines conmigo, esforzándose por medio de sus chispitas de inteligencia, procurando ir siempre hacia la luz, cada una elevándose lentamente hacia algo un poco más alto que ella misma. Todas van ascendiendo en la escala de la evolución, como describirían la situación nuestros físicos. Este fenómeno reafirma la hermandad común, el parentesco fundamental entre todos los seres vivientes, incluyendo a los animales. Esta gran procesión de todas las formas vivientes, moviéndose lentamente hacia ese "divino suceso lejano" de que habla Tennyson, ofrece un panorama sublime. La mejor consumación de toda la evolución tendrá lugar cuando el último grano de arena acceda a la luz de la inmortalidad.