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Capítulo Cuatro

 

CREACIÓN Y ORIGEN DEL UNIVERSO

 

 

 

 

1. La Cosmogonía De Los Maestros

 

 

La ciencia de los Maestros, al tratar del hombre y su destino, tiene que tratar también del universo, del que es parte y unidad. Nadie puede tener ni siquiera una comprensión intelectual de sus propios intereses sino hasta que entienda algo acerca del universo, del que es fracción integral y con cada una de cuyas partes está relacionado de algún modo. Con la palabra universo, tal como se usa en este libro, queremos significar muchísimo más que unas cuantas galaxias de estrellas, soles y planetas señalados por los astrónomos. Tenemos que incluir una serie casi interminable de mundos superiores y sutiles, arriba y más allá del alcance del telescopio actual o cualquiera otro que pudiera hacerse nunca. Están completamente fuera de los límites del universo físico. Cualquier ciencia que ignore esos mundos superiores y más sutiles no puede reclamar ser una ciencia que lo incluya todo. De hecho, el verdadero científico no ha aprendido más que el alfabeto de su ciencia mientras no trascienda la última estrella que brilla en el espacio y entre en esas regiones donde el ojo físico no puede funcionar. Afortunadamente, cada hombre está dotado de una visión más aguda, que puede despertarse y utilizarse en esos planos superiores.


Se verá que la cosmogonía de los Maestros es muy diferente de la de los demás sistemas. Esto es debido a que los Maestros tienen un conocimiento de mucho más amplio alcance que cualquier otro hombre. Sus campos de actuación se extienden fuera y lejos de todos los soles y lunas físicos. Por observación y estudio personal saben de la creación y orden de este universo tan dividido. Empezando por el más bajo estrato de la tierra y escalando hasta los más altos cielos, los Maestros conocen cada metro del terreno. Están tan familiarizados con lo inmaterial y lo supersensorio como con los ríos y las montañas de esta esfera terrestre. Además de la habilidad de ver al universo como está ahora, la historia del pasado del universo, es un libro abierto para ellos.


Los grandes Maestros no le dan mucha importancia a cuándo y cómo comenzó a existir este universo. Lo saben también, pero no creen que ese conocimiento sea de gran valor para el estudiante que comienza en este Sendero. No les preocupa si este universo comenzó a existir por una palabra o mandato o de la nada, o si comenzó como una "proyección" del Creador. (Este último punto de vista es el que sostenían los antiguos rishis y otros filósofos Hindúes. Puede ser que los mundos aparezcan y desaparezcan como burbujas en las aguas de un océano infinito. O puede que los universos aparezcan y desaparezcan como una tortuga que saca las patas y luego las vuelve a esconder dentro de su concha. Los antiguos sabios Sánscritos no podían concebir que algo saliera de la nada. Por lo tanto, la palabra que usan para la creación se traduce apropiadamente, con la nuestra de "proyección". Los Maestros no conceden gran importancia al problema de si hubo alguna vez un tiempo en que no existía el universo o si llegará un día en que deje de existir. Aunque la saben, los Maestros no conceden gran importancia práctica a esas cosas. Se dedican a la tarea, mucho más importante, de liberar a las almas humanas de la esclavitud del mundo. Muy raras veces discuten los problemas fundamentales del Infinito.


Aceptemos las cosas como nos las encontramos y tratemos de hacer el mejor uso de ellas aquí y ahora. Éste parece ser el principio de acción de los Maestros. Cuando tengamos la fortuna de ascender a las alturas supremas, cuando sea nuestro, todo conocimiento, por y a través de la ordenada expansión de nuestra capacidad de comprensión, todas estas preguntas tendrán indudablemente una respuesta satisfactoria. Son ya cuestiones de conocimiento común para los Santos, pero éstos encuentran casi imposible transferir esa información a la inteligencia humana ordinaria. Afortunadamente, podemos captar algo de la creación y del orden de este universo, incluido todos los universos de orden superior, y podemos relacionarlos entre sí, en un gran sistema. Esto se debe a la gracia de los grandes Maestros, que han roto las ataduras de tiempo y espacio.
 
 

 

 

 

 

2. Las Cuatro Grandes Divisiones De La Naturaleza

 

La totalidad del universo de universos está dividida en cuatro grandes partes, cada una de ellas marcada y diferenciada del resto por ciertas características de las sustancias que la componen y por la naturaleza de los fenómenos que se contemplan.


1. Empezando por nuestro propio mundo como punto de partida, la primera gran división es el universo físico, llamado en el lenguaje técnico de los Maestros "Pinda". Se compone, en su mayor parte, de materia de distintas densidades, de burda calidad pero mezclada con un pequeño porcentaje de sustancia mental y espiritual, apenas suficiente para darle vida y movimiento. El espíritu es la única sustancia que existe que actúa por sí misma. Sin espíritu la materia está muerta, inerte. De hecho, no hay nada en toda la creación que esté completamente vacío de espíritu, puesto que, sin él, la materia misma dejaría de existir. La materia, por lo tanto, no es algo diferente del espíritu, sino que puede considerarse como espíritu en forma muy reducida. Lo mismo puede decirse de la mente.


Puede compararse con el oxígeno de nuestra atmósfera. A cincuenta millas sobre la superficie de la tierra no hay suficiente oxígeno en el aire para la vida humana. El porcentaje es muy pequeño en el conjunto. Es más o menos similar a la proporción de espíritu en los compuestos del universo físico. El extremo más bajo de la creación, del cual es parte el universo físico, puede llamarse el polo negativo de la creación, en el cual el espíritu, -aún cuando se infiere como elemento inherente para su existencia-, existe en forma muy esparcida, no concentrada. Para hacernos una figura mental de la situación, imaginémonos que la sustancia antes de la creación existía más o menos en forma de huevo. El extremo más grande puede considerarse el polo positivo, en el cual existía la sustancia original y todavía existe en forma altamente concentrada. Así es que está polarizada. El extremo más pequeño es el polo negativo, en el cual la misma sustancia existe, pero en forma menos concentrada.


En el proceso de la creación, el extremo más pequeño o polo negativo no llega a separarse, pero se diferencia de la masa original y luego se subdivide en tres porciones distintas. La más alta de estas porciones es Brahmanda, la intermedia Anda, y la inferior Pinda, el universo físico. La totalidad de este extremo de la creación, esta sección inferior, está compuesta de materia burda, mientras que en las secciones superiores la sustancia se va refinando, al ir avanzando hacia las regiones superiores. Esta sección inferior tiene un nivel de vibraciones mucho más bajo que el de cualquier otra sección sobre ella.


2. Como se dijo anteriormente, la gran división que está justamente encima del universo físico es Anda. La palabra significa "huevo", refiriéndose a su forma. Si hemos de colocarla en el espacio, supondremos que Anda queda exactamente por encima y más allá del universo físico. Pero aquí los términos encima y más allá tienen muy poco significado. El hecho es que estos mundos superiores están separados de nuestro mundo más por sus cualidades etéreas que por su colocación en el espacio. Es igualmente exacto decir que estos mundos quedan dentro de las mismas limitaciones espaciales, separados solamente por sus cualidades. Pero cuando una persona pasa de uno de ellos al otro parece como si atravesara un espacio inmenso.


Podemos decir que asciende de un espacio de tres dimensiones a uno más alto, de un plano de conciencia a uno superior. Pero todo eso no es tan fácil de comprender. Esas expresiones dan una idea muy vaga de lo que tiene lugar en realidad. Por conveniencia de expresión, podemos referirnos a esas regiones como planos, uno encima de otro. Ciertamente están por encima en la calidad de su sustancia, vibración, luz y belleza.


La sustancia de Anda es mucho más fina en la estructura de sus átomos, en su actividad vibratoria y en su grado de densidad. La concentración de la sustancia sube de grado a medida que se asciende a mundos superiores y se vuelve más positiva.


Anda es también mucha más vasta y extensa que el universo físico. La porción central de ese universo forma lo que comúnmente se llama el plano astral. Los Santos llaman a su capital o centro gobernante Sahasra dal Kanwal. En esa gran división hay muchos subplanos, los llamados cielos y purgatorios o reformatorios, todos sustentando abundante e interminable variedad de vida, innumerables continentes, ríos, montañas, océanos, ciudades y personas. Todos ellos son de un orden más elevado que ninguna cosa conocida en el mundo, más luminosos y más hermosos, excepto los lugares de reforma, que han sido especialmente diseñados y separados con ese propósito. Son tanto escuelas como purgatorios, destinados, en todos los casos, a reconstruir el carácter. Mucha gente de la tierra pasa a esas escuelas cuando mueren.


Por supuesto que todos son invisibles para el ojo físico, a causa de sus más altas vibraciones. Ésa es la razón por la que no están dentro de nuestro campo visual. En términos del espectro solar, quedan más arriba y más allá del ultravioleta de la ciencia. Pero los estudiantes del Maestro desarrollan instrumentos de visión más depurados, por medio de los cuales ven esas regiones tan claramente como ven este mundo con los ojos físicos.


3. Inmediatamente por encima de Anda se sitúa Brahmanda, la tercera gran división. Este término significa "el huevo de Brahma". Tiene forma de huevo, como Anda, y una extensión mucho más vasta. También es más refinada y llena de luz, extremadamente más que el universo físico. Esta tercera gran división está compuesta fundamentalmente de sustancia espiritual, pero está mezclada con un tipo refinado de materia. De igual manera que Anda contiene más sustancia espiritual que Pinda, Brahmanda es más rica en espíritu que Anda. En realidad, el espíritu predomina en Brahmanda justamente como lo hace la materia en Pinda, mientras que Anda se halla en la línea divisoria entre ambas.


4. Por último, llegamos a la región más elevada, fina y pura de la creación entera, compuesta por completo de espíritu puro. Esta región se halla definitivamente más allá de la esfera de la materia. No hay mente alguna en ella. El plano de la Mente Universal es el extremo inferior de Brahmanda. De igual modo que la mente es el orden más elevado de la materia existente, también se encuentra por debajo de las regiones espirituales puras. Está excluida de la suprema gran división. El extremo inferior de Brahmanda está constituido enteramente de sustancia mental. Se halla tan convenientemente situado que, cuando desciende un alma a las regiones materiales, puede incorporar su equipo mental necesario, preciso para todo contacto con los mundos materiales.


En esta última y más elevada gran división descubrimos la región del Espíritu Universal. Su nombre es Sat Desh, que significa en nuestro idioma el "país de residencia" o "país auténtico". Es la región de la Verdad, de la Realidad última. Por supuesto, esta gran división es de extensión mucho más amplia que cualquier región bajo ella, así como más bella y llena de luz. La luz de ese mundo es tan intensa que ningún hombre de la tierra puede concebirlo. Si decimos que una sola alma que viva allí irradia una luz dieciséis veces más intensa que la capacidad luminosa de nuestro sol, es cierto, pero extremadamente lejos de nuestra comprensión. El Señor de la sección inferior de esa excelsa región, cuyo nombre es Sat Purush, irradia de su cuerpo una luz igual a muchos millones de soles como el nuestro. ¿Pero quién puede formarse una idea mental de ello?


Los Maestros, que han visto esa región, nos dicen que no hay palabras que expresen en forma adecuada lo que allí existe. Está habitada por innumerables multitudes de almas puras que no saben lo que es una mancha de imperfección ni la tristeza o la muerte. La felicidad de sus habitantes es perfecta. ¿Qué más puede decirse? Perfección significa que no hay nada mejor. Sat Desh está dividido en cuatro distintos planos, el más alto y último de los cuales es el asiento supremo del Infinito, el Absoluto Creador y Causa de cuanto existe.


Como ya se ha dicho antes, la creación y la división de toda la existencia en cuatro regiones separadas puede ser debida a la polarización de la sustancia de la precreación. Esta sustancia primordial puede llamarse Dios, si insisten los monistas, o cualquier término que prefiera el lector. La porción superior era el polo positivo y la inferior el negativo, mientras que las zonas neutrales, que participan de las propiedades de ambas, se hacían más positivas. Cuando se imprimió el impulso creativo, el polo positivo se concentró más, mientras que el negativo se dispersó proporcionalmente. Entonces, del extremo más distante del polo negativo se formaron todos los mundos materiales que constituyen los soles y planetas con los que estamos familiarizados.


Las dos grandes divisiones intermedias están subdivididas en innumerables mundos o zonas, cada una con su propia forma de vida. Entre estas subdivisiones inferiores, especialmente en Anda, se encuentran casi todos los cielos y paraísos de las diferentes religiones. Se recordará que la cumbre o zénit del polo positivo está cargada de sustancia espiritual en grado extremo, mientras que al descender hasta el nadir, el final del extremo negativo, esa sustancia sufre una disminución gradual. Como resultado de ese proceso de enrarecimiento, esas zonas experimentan una oscuridad creciente, hasta que finalmente se llenan más y más de esas cualidades que nosotros asociamos con el mal. Todo lo que la conciencia humana clasifica como el mal o lo malo es el resultado de la disminución o falta de espíritu. Esto significa, por supuesto, oscuridad, menos vida, menos luz. El hombre no puede vivir feliz sin espíritu y, mientras más se aleja de éste, más experimenta lo que para él es el mal. A los mundos les sucede lo mismo que al hombre individual. Mientras menos sustancia espiritual hay en ellos, más oscuros son y más penalidades sufren sus habitantes.


Hemos ofrecido un simple bosquejo de las cuatro grandes divisiones de la creación. Podemos examinarlas con más detalle.

El conocimiento de esos mundos es de gran valor para nosotros en muchos aspectos; además, el tema es extremadamente fascinante. Un Maestro podría escribir uno o varios libros sobre cada uno de estos grandes mundos.


Recordemos una vez más al lector que lo que está aquí escrito no es producto de la fantasía, sino literalmente cierto, basado en la experiencia de los Maestros y sus discípulos. Han atravesado esas regiones incontables veces y están tan familiarizados con ellas como lo están con las partes de este mundo por las que hemos viajado nosotros.

 

 

 

 

 

3. Sat Desh, La Región Más Elevada

 

 

Empezando por arriba, al descender, llegamos primero a Sat Desh (Sat, "verdadero", y Desh, "país") Se le han dado muchos otros nombres, tales como Nij-Dham, Sat Lok, Muqam Haq y Sach Khand. Estos se aplican generalmente a la parte inferior de Sat Desh y ocasionalmente a la totalidad de la gran división. Es la región o plano del espíritu puro. Todos gozan allí de la felicidad más grande que pueda concebirse. Sus habitantes son espíritus puros en tan gran número que ningún hombre puede calcularlo. Es el cielo supremo de todos los cielos, pero es absolutamente desconocido por muchas de las religiones del mundo, porque sus fundadores no han alcanzado jamás esa excelsa región. Solamente es conocida por los Santos, que son los únicos que pueden entrar en ella. No puede describirse. Es completamente distinta en sustancia y en composición de todo cuanto se conoce en este mundo. Tampoco la puede imaginar la mente humana. Esta sección es tan vasta en extensión que no hay manera de darla a entender a la inteligencia humana. No puede captarla ninguna mente.


Todo lo que pueden decir los Santos de Sat Desh es que es ilimitada. Podemos señalar, aunque ninguna mente puede captar ese pensamiento, que abarca todo lo demás y que es el principio y fin de todo. Es el gran centro, alrededor del cual gira el resto de los mundos. Todo lo que pudiéramos decir acerca de ella estaría incompleto o sería cierto sólo parcialmente, según
declaran los Santos. Si todo el universo físico, con sus incontables millones de soles y sus planetas, se juntaran en un sólo racimo, cada uno de los soles a una distancia de un millón de años luz de cualquier otro, el conjunto entero no parecería sino unas cuantas manchas oscuras flotando en el claro y luminoso cielo de Sat Desh. En ese venturoso país, un sol como el nuestro, pero cien veces más grande, parecería un pequeño punto oscuro en la brillante luz de ese mundo.


Esta región es la gran capital de toda la creación, el centro de todos los universos y la residencia del Creador Supremo, e Señor de todo.


Desde ese gran centro de toda luz, vida y poder, fluye la Gran Corriente Creativa hacia fuera y hacia abajo, para crear, gobernar y sostener todas las regiones. Esa gran Corriente atraviesa esta región de modo similar a las ondas de radio que emite una estación emisora. Es la Corriente audible de la Vida, el factor más importante en el sistema de los Maestros. Esta Corriente impregna completamente el sistema de universos. Una cuestión de gran importancia para nosotros es que la música de esta Corriente que está fluyendo siempre, la Corriente de la Vida, puede ser oída por un Maestro verdadero y también por los estudiantes suyos que hayan avanzado un poco en el Sendero. Y reiteramos que, a menos que un Maestro enseñe a sus discípulos cómo oir esta Corriente, no será un Maestro del más alto orden.


Este cuartel general de toda la Creación es la región de la inmortalidad. Es inmutable, perfecta, inmortal. Está eternamente libre de disolución o gran disolución. Y lo mismo ocurre con sus habitantes. Haremos referencia a esta región en este libro en muchas ocasiones. Está subdividida en cuatro planos distintos, cada uno con sus propias características y su propio Señor o Gobernante. No obstante, la diferencia entre las subdivisiones es escasa. Se denominan, comenzando por la superior, Radha Soami Dham, (que significa "hogar del Señor Espiritual"); también se llama Anami Lok (que significa "región sin nombre"). El plano inmediato inferior al más elevado es Agam Lok (Agam, "inaccesible", Lok, "lugar"). El tercer plano es Alakh Lok (Alakh, "invisible", y Lok, "lugar"). El último de estos planos superiores es Sach Khand (Sach, "verdad", y Khand, "lugar"). Este último se llama también Sat Lok, "el lugar verdadero". Ha sido denominado por los Santos Musulmanes Mukam Hac, que significa lo mismo, el hogar de la verdad".


La luz de estas cuatro regiones es tan intensa que es imposible comprenderla para ningún mortal. No puede describirse. El gran Swami Ji resume su descripción diciendo simplemente que es "todo amor".


 

 

 

 

 

 4. Brahmanda, La Segunda Gran División

 

La segunda gran división, de arriba hacia abajo, es Brahmanda, (que significa "el huevo de Brahm", como se dijo anteriormente). Esto hace referencia a su forma y al Gobernante o Señor que la rige. La mayoría de los antiguos rishis suponen que este Brahm es el Ser Supremo de toda la creación, debido a que no conocían ninguno otro más alto. Pero los Santos saben que no hay solamente un Brahm, sino incontables Brahms, gobernadores de otras tantas Brahmandas. Debe entenderse que hay innumerables Andas y Brahmandas, cada una de ellas girando dentro de su propia órbita alrededor de la región suprema; cada una de ellas tiene su propio gobernante o regidor. Brahm era el Dios más alto conocido por los antiguos rishis o yoguis, así es que los Santos retuvieron el nombre de Brahm para designar al gobernador de los Tres mundos, que incluyen el universo físico, Anda y la porción inferior de Brahmanda, llamada Trikuti. La parte superior de Brahmanda se llama Par Brahm.


Como se dijo anteriormente, esta gran división está compuesta en su mayoría de sustancia espiritual, pero mezclada con una cierta cantidad de materia pura, espiritualizada. Ésta es la materia más sutil e incluye a la mente. Se llama la "región espíritu-material" porque en ella predomina el espíritu. La sustancia de esta división se hace gradualmente menos y menos concentrada al descender hacia el polo negativo de la creación. En las secciones inferiores, las partículas se tornan más y más burdas y se mezclan cada vez más con la materia. En el extremo inferior de Brahmanda predomina la mente. Casi todo es mente, porque esta misma es materia del orden más fino. Por supuesto que hasta la mente está ligeramente mezclada, hasta cierto punto, con sustancia espiritual, ya que de otro modo no podría existir. Todos los mundos van adquiriendo un tono más oscuro conforme vamos descendiendo, porque hay menos y menos sustancia espiritual en su composición. Trikuti, la sección más baja de Brahmanda, es la morada de la Mente Universal. De esa región se derivan todas las mentes individuales y a ella deben regresar todas cuando se separan, durante el vuelo ascendente del espíritu.

 

Brahmanda tiene un área extremadamente vasta cuando se compara con el universo físico, pero pequeña en comparación con la primera gran división. Está subdividida en muchas regiones o planos distintos; algunos mencionan seis subdivisiones, pero en realidad hay decenas de subdivisiones en esa gran división, casi innumerables, constituyendo cada una un mundo separado y distinto. Divisiones y subdivisiones se entremezclan tan imperceptiblemente entre sí que es difícil decir dónde termina una y empieza la otra. A esto se debe, en parte, que difieran tanto las muchas descripciones de esas regiones y la gran variedad de nombres que se les asignan.